Hacienda La Princesa

Hacienda La Princesa nace con la idea de transmitir el patrimonio vitícola, cultural de una región privilegiada como es la Castilla-La mancha. Para ello dividieron las parcelas en distintos “Debir”, confiriendo así las peculiaridades de cada parcela a los distintos vinos.

En Hacienda La Princesa se practica una viticultura sostenible, mínimamente intervencionista, que permite a nuestros suelos arcillo-calcareos expresarse en plenitud, de tal manera, la mejor materia prima ha de emplearse para destacar el carácter de la variedad, nuestro elemento diferenciador.

El reto de Hacienda La Princesa es conseguir unos vinos que transmitan el buen hacer de su gente en la viña. Con producciones muy limitadas, ya que se antepone la calidad a la cantidad, para ello se realizan abonados orgánicos, un buen control de la masa foliar y diversas podas en verde. Con todo ello se consigue obtener unos vinos de gran personalidad, sacando la máxima expresión de un terruño privilegiado.

Posteriormente en la Bodega se elabora en depósitos cúbicos de hormigón de pequeños volúmenes (9.000 L, 12.000 L y 15.000 L). En estos cubos se produce la magia de poder crear la bebida de los dioses.

A más de 10 metros de profundidad del suelo, se produce el matrimonio de las maderas y el vino.

Con el fin de transferir los taninos y aromas más elegantes a sus vinos Hacienda La Princesa, sólo utilizamos barricas de roble francés, eligiendo cuidadosamente el bosque de origen.

depositos de hormigon en Hacienda La Princesa

cueva de crianza Hacienda La Princesa

Cesta